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martes, 30 de agosto de 2016

Raúl Gorrín: Ejercite su autocontrol e inteligencia emocional


(Raúl Gorrín)¿Ha notado que cuando se enoja sus capacidades y destrezas disminuyen y se vuelve menos efectivo en su quehacer? El estrés disminuye su potencial, afecta su bienestar y, por consiguiente, su felicidad. Así lo han determinado diversos estudios sobre la inteligencia emocional.

Tal situación sólo conduce al deterioro progresivo de su salud, de sus relaciones interpersonales, de su relación de pareja, de su capacidad intelectual, su memoria, entre otros. Ello por el solo hecho de mantenerse en la creencia de que es preferible aguantar y seguir adelante sin aplicar los correctivos necesarios.

No valen los paliativos sino soluciones efectivas basadas en la ciencia.
Hay que atacar las causas y no solamente los síntomas para poder acceder y gozar de un auténtico bienestar.

El secreto está en el desarrollo de la inteligencia emocional, especialmente en lo atinente a la autoconciencia, el autocontrol, la conciencia social y las habilidades sociales. (Raúl Gorrín)

Las actitudes autodestructivas y aquellas con las que dañamos a quienes están en nuestro entorno, son signo de la falta de la competencia emocional autocontrol.

La neurología ha identificado las partes del cerebro que tienen que ver con las actividades que se ejecutan.

El cerebro emocional constituye la parte que permite la memoria, causante del comportamiento espontáneo y de algunas reacciones inmediatas que propician la supervivencia, tales como huir o atacar. Algunos lo denominan cerebro reptil porque ha estado presente desde la aparición del primer ser humano.


El cerebro racional es la parte que permite diferenciar a las personas unas de otras, así como de otros seres vivos. A través de él es posible hacer cálculos, distinguir lo bueno y malo, lo moral y lo inmoral, así como tomar decisiones exitosas a pesar de lo que pauta y desea el cerebro emocional.

El autocontrol no es más que el equilibrio entre ambas funciones. (Raúl Gorrín)
Cuando la persona acumula sentimientos negativos se pierde la función racional del cerebro y hace aparición el estrés, el enojo, el resentimiento, la depresión.

Algunos ejercicios pueden ayudar a desarrollar el autocontrol.
Uno de ellos consiste en llevar a cabo pequeños esfuerzos para postergar el placer inmediato. Los estudios dicen que el retraso de la gratificación hace a las personas más exitosas.

Otro ejercicio para incrementar el autocontrol es la auto-supervisión. Promueva y revise sus logros. Defina lo que desea lograr. Válgase de algunas herramientas como calendarios electrónicos, teléfonos o aplicaciones que le sirvan para recordar que tiene que limitar algunos asuntos que le causan placer.

Las investigaciones relacionadas a la inteligencia emocional han determinado que quienes logran el autocontrol tienen mejores y más largas relaciones interpersonales porque aprenden a acoplarse a las circunstancias.

Las personas con autocontrol tienen más cohesión familiar y menos conflictos interpersonales, son empáticas y seguras.
Los líderes con alto autocontrol son más confiables y más íntegros. 
El autocontrol impide los problemas por la falta de control de impulsos. (Raúl Gorrín)




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lunes, 22 de agosto de 2016

Raúl Gorrín: Conozca los beneficios de la inteligencia emocional


(Raúl Gorrín) Ya sabemos lo que es la inteligencia emocional y cómo el control de las emociones es determinante para el éxito. Ahora veamos, en específico, cuáles son los beneficios que le brinda a nuestra organización.

Está demostrado de manera científica que la inteligencia emocional es decisiva pues fomenta la positividad al permitir el control de nuestras percepciones y emociones. Hemos visto que la racionalidad sola no basta para el éxito, debe ir en mancuerna con la inteligencia emocional.

Las emociones tienen un papel determinante en el liderazgo, ya lo hemos visto, pues facilita el éxito a través del dominio de las emociones propias y la comprensión de las de los demás.

Ser líder no es lo mismo que ser dominante o mandamás, sino tener capacidad de convencimiento de los otros para que se sumen a nuestra lucha por alcanzar los objetivos y metas.

Se ha determinado que la aptitud emocional es fundamental para el liderazgo, pues el líder influye en el entorno, en los equipos de trabajo es agente propiciador del cambio. Del control emocional del líder depende en gran medida que sus equipos cumplan con las metas y objetivos y lleven a las organizaciones a la optimización.
Le inteligencia emocional mejora la comunicación y la percepción que los individuos sienten sobre sí mismos. Quien tiene control emocional se siente mejor persona, es más seguro, tiene mejor calidad de vida y es más feliz.

Igualmente, la inteligencia emocional aumenta la motivación.
Con el control emocional también mejoran las relaciones personales e interdepartamentales. Raúl Gorrín.


Aumenta el compromiso y las personas se identifican e implican con la empresa, se involucran más en su trabajo, son más responsables y autónomas.

La inteligencia emocional permite mejorar el clima laboral e incrementa la resiliencia en las personas y, por ende, en la organización. 
La inteligencia emocional refuerza el carisma y el liderazgo.
Los niveles de eficacia y eficiencia se incrementan en las personas y en los equipos gracias al control emocional.


Del mismo modo, con la inteligencia emocional se facilitan los procesos de cambio, la optimización continua, se agilizan los procesos y, en consecuencia, mejora la rentabilidad de la empresa. Raúl Gorrín.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Raúl Gorrín: Construir compromiso en los equipos de trabajo


(Raúl Gorrín) La excelencia en los resultados empresariales, la calidad del producto y/o servicio, rentabilidad, productividad. Todo esto pasa por que haya un elemento fundamental en las organizaciones: compromiso por parte de los equipos de trabajo.
Esta es una queja constante de los supervisores y directivos de las empresas y/o emprendimientos.
Lo primero que hay que definir es qué se entiende por compromiso, el cual es aquel que deja ver la implicación, tanto emocional como intelectual, que los trabajadores tienen con su empresa.
El compromiso tiene que ver con el aporte, la contribución personal, que los empleados hacen en pro del desarrollo y el éxito de la organización.
Aquellos empleados que se sienten comprometidos con la empresa tienen en común una serie de creencias y actitudes que son reflejo de la salud de la organización.
Algunos estudios consideran que existen tres dimensiones y componentes del compromiso organizacional, a saber, implicación; compromiso afectivo; y compromiso de continuidad, los cuales constituyen componentes cognitivo, emocional y conductual, respectivamente.(Raúl Gorrín)
Veámoslos en detalle.
En primer lugar, la implicación tiene que ver con la decisión que toma la persona de intencionalmente orientarse hacia los objetivos de la empresa y hacia la actividad laboral que esta realiza.
Por su parte, por compromiso afectivo tendremos el sentimiento positivo del trabajador para con la organización y su equipo como un todo.
Cuando el empleado siente que la empresa satisface sus necesidades entonces surge una relación afectiva y emocional entre ambos. Esto puede conllevar a que el empleado desarrolle un intenso orgullo de pertenencia.(Raúl Gorrín)
Entretanto, el compromiso de continuidad es la predisposición del empleado a quedarse en la empresa. Cuando el trabajador siente que ha hecho una gran inversión personal este componente se hace más intenso y con ello se le hace más difícil abandonar la empresa.
Con relación al planeamiento inicial, entonces los directivos deben apuntar a fortificar el componente de emocional del compromiso.
Y es que el compromiso afectivo desarrolla en el trabajador mayor cantidad conductas extra-rol que suponen una entrega más allá de la actividad laboral que le toca desempeñar. El empleado se involucra con el resto de sus compañeros, los ayuda, está dispuesto a trabajar fuera de horario y siempre está presto a participar en cualquier actividad en beneficio de la empresa o emprendimiento.
Los directivos deben enfocarse en retroalimentar o generar feedback constructivo con su equipo de trabajo, así como también, demostrar disposición a apoyarlo y reconocer su labor, al tiempo de mantener una comunicación bidireccional  y transparente.
Hablamos de liderazgo equilibrado entre el cumplimiento de objetivos y la relación con los trabajadores, siempre tomando en cuenta sus expectativas y aspiraciones.
En tal sentido, el directivo diseñará estrategias para cumplir con este cometido, las cuales pueden iniciar con reuniones semanales de grupo donde se establezcan las tareas que cada integrante del equipo llevará a cabo para cumplir los objetivos que pauten para cada semana.
Paralelo a esto, el directivo mantendrá reuniones individuales con cada trabajador quincenal o mensualmente, para el intercambio de expectativas y dar un feedback constructivo sobre la labor por este desempeñada.
Esta actitud por parte de la directiva genera una actitud proactiva en los empleados.(Raúl Gorrín)

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lunes, 1 de agosto de 2016

Raúl Gorrín: Uso del correo electrónico de manera saludable


(Raúl Gorrín) Dentro de las organizaciones es preciso activar algunas prácticas saludables que apunten a la reducción de riesgos psicosociales en el personal al servicio de la empresa. Una de estas prácticas es el uso del correo electrónico, sobre el cual hay que volcar la atención y afinar bien la mirada.

Si bien el correo electrónico ha sido un gran aporte que ha redundado en la dinamización de muchas diligencias y ha permitido que la comunicación fluya en las organizaciones de manera más expedita, también en muchas ocasiones ha sido una herramienta que se ha salido del control de la organización.

El e-mail, como también se le conoce, en ocasiones se ha puesto en contra de los intereses de las empresas o emprendimientos, condicionando enormemente la productividad del recurso humano, ha venido a degradar el ambiente de trabajo. Los empleados se dejan arrastrar por supuesta urgencia de los mensajes y se ha dejado de trabajar proactivamente con el correo electrónico. (Raúl Gorrín)

El procesamiento y lectura de los correos electrónicos consume un buen porcentaje de la jornada laboral. Solamente es cuestión de contar el número de mensajes enviados y recibidos a diario y multiplicar esto para establecer el tiempo mensual y anual que se usa en este asunto. Hay quienes han llegado a asegurar que tal acción en un año puede significar el equivalente a 75 días laborales completos.


Además, los estudios han determinado que 70 por ciento de los profesionales desconoce todas las utilidades que su correo le ofrece, por lo que desaprovecha muchas de las funciones y, por tanto, no lo utilizan de manera productiva. Igualmente se ha llegado al extremo de sustituir las llamadas telefónicas con correos electrónicos, con lo que la solución de un evento menor se complica o se retarda sobremanera cuando con una simple conversación telefónica su hubiera podido resolver. Ni hablar de las gestiones cara a cara, que se han visto disminuidas.

Igualmente se han burocratizado muchos procedimientos que podían resolverse simplemente y el uso de esta herramienta solo ha venido a complicarlos mediante la exigencia de requisitos innecesarios, o involucrando a terceros cuando se les incluye a través de una copia enviada en una diligencia en la que poco o nada tenían que aportar.

Puede parecer a simple vista poca cosa, pero no lo es.
¿Regulariza su organización el uso del correo electrónico? ¿Hay pautas para su uso o se deja a la “buena de Dios” el asunto?

Póngase al pendiente, pues el retraso en muchas de sus gestiones podría tener en el uso del correo electrónico la razón del mismo.

La construcción de organizaciones saludables pasa por la revisión de todos los factores, por muy insignificantes que a simple vista parezcan. 



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jueves, 28 de julio de 2016

Raúl Gorrín: Resiliencia como estrategia para superar las adversidades


Por Raúl Gorrín. Los tiempos actuales y los futuros son un auténtico reto. La dinámica cambiante exige una constante adaptación por parte de todos los sectores de la vida diaria. No se escapa por supuesto a esto la empresa y los emprendimientos, las cuales demandan trabajadores saludables, positivos y competentes que asumen dichos retos.

La cuna de donde emerge buena parte de esta masa laboral entonces tiene que estar a la vanguardia de los cambios y transformaciones. Hablamos de la academia, las universidades, las casas de estudio superior en donde se forman los futuros hacedores de empresa.

Es imprescindible educar y motivar a los estudiantes universitarios a objeto de que asuman desde ya un papel activo en este sentido, de manera de que más adelante sean los protagonistas  de la nueva sociedad. (Raúl Gorrín)  

Es un reto el estudio del bienestar y el éxito académico de los universitarios y por tanto, los responsables de su formación deben centrarse en la búsqueda de respuestas y herramientas para mejorar, optimizar y favorecer el desarrollo de la futura masa trabajadora. 

Entretanto, los estudiantes universitarios tienen el desafío de superar los obstáculos y males de que es presa el trabajador en la actualidad. En lo psicológico tenemos la depresión y el síndrome de burnout; en lo físico, las alteraciones en el sistema inmunológico; en lo conductual, el fracaso escolar y el bajo rendimiento académico. (Raúl Gorrín)

Como puede verse, son ataques provenientes desde varios flancos.
Pero, no todo son malas noticias, pues los estudios y la evidencia demuestran que algunos estudiantes poseen la capacidad de hacer frente a los referidos desafíos y superarlos. Están equipados para no dejarse abatir por las experiencias académicas negativas. Son individuos que consideran que los eventos negativos sencillamente son superables.

La mala noticia radica en que hasta los momentos no se sabe qué factores promueven dicha adaptación positiva.

La resiliencia académica es un concepto que podría arrojar indicios acerca de cómo explicar y entender este proceso de adaptación y superación de las adversidades de algunos estudiantes aun cuando experimentan altos niveles de estrés. Son individuos con una gran capacidad de resistencia que puede, incluso, prosperar bajo estas circunstancias. 

Por tanto, entenderemos la resiliencia académica como el proceso de hacer frente a la adversidad en contexto académico y la capacidad de lograr resultados positivos en situaciones de estrés. 


Estamos en presencia de una relación entre resiliencia y éxito académico, pues todo indica que los estudiantes con mayor resiliencia académica son quienes más altos niveles de rendimiento y motivación de logro presentan, aun cuando deban experimentar eventos y condiciones estresantes. 

Otras variables relacionadas con el bienestar indican que un nivel alto de resiliencia mantiene una relación de carácter positivo con la satisfacción y el engagement académico, demostrados en altos niveles de vigor, dedicación y absorción en los estudios. (Raúl  Gorrín)

Lo que resta entonces es indagar qué se puede hacer para desarrollar la resiliencia en todos los estudiantes universitarios, estableciendo qué variables influyen en el proceso. 

Hasta ahora se ha determinado que algunas estrategias de afrontamiento o coping sirven a los estudiantes para hacer frente a las demandas académicas. 

Las estrategias de coping son los esfuerzos cognitivos y conductuales que se desarrollan para responder a las demandas específicas externas y/o internas. Las estrategias adecuadas son un recurso fundamental para promocionar el desarrollo de la resiliencia y, por lo tanto, esto se traduce en bienestar y éxito académico. 

Estas estrategias exitosas relacionadas con la resiliencia apuntan a la resolución de problemas, a abordar los inconvenientes con miras a solucionarlos. Igualmente el coping centrado en la reinterpretación positiva que busca la reinterpretación de la situación, regulando y generando emociones positivas. (Raúl Gorrín)

Se trata de que los estudiantes afronten activamente el problema, bien de manera conductual o de forma cognitiva, lo cual redunda en mayores niveles de resiliencia.

Hay que advertir que se ha determinado que las estrategias centradas en la regulación de las emociones negativas no guardan una buena relación con la resiliencia y son poco efectivas.

Por último, es fundamental que las universidades tomen en cuenta que de qué manera los estudiantes pueden adiestrarse en el uso de estrategias de coping que sean adecuadas para hacer frente a las situaciones adversas y, de este modo, fomentar el desarrollo de la resiliencia que redunde en unos mejores resultados académicos, bienestar y éxito académico.




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martes, 26 de julio de 2016

Raúl Gorrín: Cultura organizacional: Las mejores empresas para trabajar

Cuáles son las mejores empresas para trabajar, es una pregunta que se hace todo aquel que desea ser partícipe de una buena organización para sumarse a ella como empleado.(Raúl Gorrín)

Las características que definen un buen lugar para laborar es un sitio en el que los empleados confían en la gente con la que trabajan y en que hacen y disfrutan de las personas que trabajan con ellos.

Entonces diremos que un buen lugar para trabajar es aquel en el que se mantienen unas buenas relaciones entre los empleados y la dirección; entre los empleados y sus puestos; y entre los empleados y otros compañeros. Así tenemos que lo social adquiere una vital importancia al momento de definir qué es y qué no es una organización saludable.
Las empresas percibidas por los trabajadores como las más saludables reúnen una serie de características denominadas “cultura organizacional”, es decir el cómo los valores y patrones de comportamiento son percibidos por los miembros de una organización.(Raúl Gorrín)

Entre las características mejor valoradas en las empresas está la diversidad y el reconocimiento, a la que los empleados jóvenes o con alguna discapacidad tienen en especial estima, puesto que los toman en cuenta a la hora de emprender el reclutamiento de personal. Estas empresas motivan y reconocen a sus empleados con miras a mejorar el desempeño y promover una actitud responsable en ellos.

Igualmente la cohesión y el desarrollo personal es bien valorada en las empresas, pues fomentan una cultura y ambiente de trabajo de colaboración, lo que permitirá a los individuos y grupos de la empresa el objetivo de alcanzar el máximo potencial. Corresponde a las empresas esforzarse en desarrollar las fortalezas y virtudes de los empleados a través de talleres que propicien la mejora del conocimiento y la actitud de los trabajadores.

La integridad es otra característica de las empresas mejor valoradas, pues están ajustadas a las normas y a la legislación. En ellas, la honestidad es la base de todas sus relaciones.
La excelencia e innovación que estimulan la creatividad, la dedicación y el rendimiento mediante la colaboración de los miembros de la organización. Persigue la innovación, proveer de productos de máxima calidad y lograr óptimos resultados empresariales.
El respeto por las personas es vital para a buena valoración de una empresa(Raúl Gorrín).


Otras características tenidas en cuenta a la hora de valorar a las buenas empresas para trabajar son la capacidad para potenciar el desarrollo y el talento; la igualdad de oportunidades para todos los trabajadores; la conciliación con la vida personal y familiar; la comodidad en el entorno laboral más cómodo; la eliminación de elementos innecesarios y la instauración de espacios diáfanos y áreas para el descanso y la relajación.


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lunes, 25 de julio de 2016

Raúl Gorrín: Claves para una nueva gestión empresarial


Por Raúl Gorrín. Ser productivo es el resultado de trabajar en ambientes y en actividades que generen bienestar y en organizaciones saludables. Esto ya ha quedado demostrado. La psicología positiva vino a hacer un gran aporte en los modelos empresariales de la actualidad. Así lo entiende el nuevo liderazgo.

Quienes trabajan con altos niveles de bienestar, no solamente son más productivos, sino que lo hacen mejor en equipo, mantienen redes de apoyo, son mejores compañeros y toman mejores decisiones.

A la hora de imponerse el objetivo lograr organizaciones saludables en las que prevalezca la felicidad y se genere bienestar, pasa necesariamente por dirigir los esfuerzos al todo de la empresa. Un modelo de bienestar organizacional tiene que considerar a todas las partes al momento de fijarse como objetivo el hacer felices a sus integrantes. El beneficio debe ser para los trabajadores, pero también para los líderes, como de la empresa.

Entonces es una tarea que hay que acometer integralmente y desde el principio, pues los conceptos que brinda la psicología positiva empresarial u organizacional deben vincularse a la misión, visión y los valores de la empresa o emprendimiento.
Hay que revisar las prácticas de gestión humana que se derivan de este nuevo enfoque y, en tal sentido, adaptar los procesos de selección y reclutamiento de personal a las nuevas exigencias y nueva visión. Se debe incorporar talento humano con habilidades específicas para la posición requerida. 

Es preciso desarrollar el talento humano fortaleciendo su capital psicológico: resiliencia, esperanza, optimismo y autoeficacia. Esto puede lograrse a través de prácticas de liderazgo efectivo y de un coaching positivo.(Raúl Gorrín)

La gestión de beneficios hay que enfocarla a prácticas derivadas del marketing hacia lo interno, de manera de identificar y apreciar lo que atrae a nuestro cliente interno, que lo motiva.

Es necesario establecer un proceso de evaluación y medición permanente, no solamente del clima organizacional, sino también de los índices de bienestar o satisfacción laboral, de la fluidez y del engagement. (Raúl Gorrín)



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